L[i/o]ving cities


A partir de los años 90 se ha incorporado una nueva figura dentro de la planificación territorial, el paisaje. De esta forma, en el año 2000, en la ciudad de Florencia vio la luz el Convenio Europeo del Paisaje, que fue ratificado por el estado español el 26 de noviembre de 2007.

Según expone el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino el propósito general del Convenio es animar a las autoridades públicas a adoptar políticas y medidas a escala local, regional, nacional e internacional para proteger, planificar y gestionar los paisajes europeos con vistas a conservar y mejorar su calidad y llevar al público, a las instituciones y a las autoridades locales y regionales a reconocer el valor y la importancia del paisaje y a tomar parte en las decisiones públicas relativas al mismo. Un loable propósito, sin duda.

Desde mi posición, un tanto tangencial al tema, y según mi forma de entender las cosas, para que, aparte de un loable propósito, el paisaje se convierta en un elemento a considerar en la planificación, creo que es necesario identificar incentivos que ayuden a valorizar el paisaje. La búsqueda de estos incentivos puede incorporarse a través de cualquiera de los criterios de planificación que ya he comentado como fundamentales en anteriores entradas, criterios económicos, sociales y ambientales.

Si revisamos los criterios económicos, a priori, me parece complicado monetarizar el valor del paisaje. Quizá podría ser sencilla la valoración del paisaje artificial, a través de la consideración del valor de reposición del paisaje natural o del valor de sustitución de las actividades económicas que el territorio soporta, sin embargo, entiendo que la parte fundamental de valoración debería centrarse en los paisajes naturales como recursos de mayor valor estratégico.

Si avanzamos a través de los criterios medioambientales, es interesante comprobar cómo se han elaborado metodologías que cuantifican la calidad o la fragilidad del paisaje. Por tanto, a través de este criterio sí que se puede avanzar en la determinación objetiva de elementos del paisaje que posean valores a preservar.

Finalmente, desde el punto de vista social, también existen experiencias de participación de las comunidades locales en la valoración del paisaje local o comarcal y que, parece, que irán ganando protagonismo en un futuro ante el aumento de la presencia de la participación ciudadana en la toma de decisiones públicas.

Mi conclusión es que parece prudente incorporar el valor del paisaje dentro de la planificación territorial, pero que, o se articulan los mecanismos que permitan conservar los paisajes sobresalientes y la mejorar la percepción de los paisajes por las comunidades locales, o será muy complicado que todo el aparato metodológico que se está desarrollando en torno al paisaje sirva para algo que no sea puro artificio académico.

Hoy toca mirar viendo.

Advertisements

Comments on: "EL PAISAJE Y LOS CRITERIOS SOCIALES, MEDIOAMBIENTALES Y ECONÓMICOS" (4)

  1. Paula said:

    Está claro que el paisaje, sea natural o modificado por las actividades humanas a lo largo de la historia, es un valor en sí mismo. Forma parte del patrimonio de cada región y como tal deberíamos reflexionar sobre las maneras de hacerlo económicamente rentable. La solución más fácil que se me ocurre es a través del turismo, aprovechando ese paisaje para seguir haciendo en él lo que se ha hecho durante generaciones y seguramente fue rentable en el pasado. Desde luego, habrá que buscar nuevas maneras de gestionarlo porque el mercado pide otro tipo de producción, pero la materia prima y las habilidades para transformarla están ahí.

    En este sentido, existen propuestas novedosas del llamado “Turismo Creativo”, expuestas por Richards & Raymond o Richards & Wilson, donde la comunidad local se involucra en el desarrollo turístico ofreciendo al turista la posibilidad de formar parte de la vida autóctona, lo que ayudaría a preservar la identidad y los recursos originales a la vez que el turista experimenta una visita diferente. Por ejemplo, http://www.creativetourism.co.nz/aboutus_ourstory.html

    También existen estudios sobre la sostenibilidad de regiones a través de la creación de “marcas territoriales”: http://www-3.unipv.it/dipstea/workingpapers/64.pdf

    Un buen ejemplo de este tipo de desarrollo de marca sería La Rioja, donde el paisaje está íntimamente relacionado con la rentabilidad económica.

    De cualquier forma, habría que encontrar un equilibrio entre el paisaje “productivo” y el paisaje “natural”, ya que una explotación intensiva de un solo tipo de cultivo también resultaría agresiva para el suelo, con la consiguiente desaparición de especies animales y vegetales autóctonas y por tanto supondría una modificación de todo el ecosistema.

    • Muy interesante todo el comentario y completamente de acuerdo, sobre todo en el hecho de que a través de la valorización social del paisaje se pueden obtener réditos económicos que a su vez pueden ayudar en el mantenimiento ambiental de los territorios.

      Me gustaría destacar un elemento que apuntas pero que creo que es necesario hacer explicito: El paisaje es independiente del Medio Ambiente, son disciplinas diferentes y como tal hay que tratarlas. Esto significa, como bien dices, que hay que darse cuenta de la coexistencia de paisajes productivos y de paisajes naturales, este tema daría para otra entrada…

  2. jesús said:

    Soy lego en la materia. Supongo que cuando hablas de paisaje te refieres a paisaje rural, no al urbano.

    Se desprende de lo que decís que el paisaje, en muchas ocasiones, es el que va conformándose por medio de la actuación del hombre sobre aquel.

    Si es así, no hay que olvidar que actuaciones que ahora se están lelvando a cabo y que nos pueden parecer que atentan contra el paisaje, en realidad simplemente lo modifican. De manera que pasado un tiempo crean un nuevo paisaje que no es ni mejor ni peor que el previo, solo diferente. Estaban pensando por ejemplo en los aerogeneradores o en el toro de Osborne. en el primer caso podríamos hacer uan analogía con los molinos de viento de La Mancha. Ahora no concibiríamos este pasisaje sin ellos, pero antes de que se construyesen el paisaje era otro. ¿Peor o mejor que el actual?

    En fin, tal vez lo que sucede es que desconozco tanto la materia que no esoty aportando nada. Pero recuerdo que en el master propusiste la creación de un impuesto que tenía que ver con esta cuestión. Cuando puedas me mandas el fichero.

    • Paisajes son todos, el humano y el natural, el urbano y el rural, el proveniente de la transformación para usos del sector primario o el resultante de implantar una industria, es una superposición de capas que conforma lo que vemos. Unas veces lo mejoramos y otras veces lo empeoramos (muy a menudo esta segunda opción). El paisaje es un recurso al que hasta ahora no se le ha prestado atención, como demuestra la destrucción paisajística de toda la costa española.

      Cuando intervenimos en el territorio modificamos el paisaje, lo cual no está reñido con que lo mejoremos o lo empeoremos, de ahí la necesidad de introducir criterios en la valoración y la interesante aportación de Paula sobre la valorización del paisaje a través del turismo y de las comunidades locales.

      Creo que no hay que ser un inmovilista y no me gusta nada aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero también pienso que el tratamiento que hemos dado al paisaje en los últimos años no ha servido precisamente para mejorarlo. Por eso creo que la incorporación de criterios sociales, ambientales y económicos puede mejorar nuestro entorno a través de la valorización del paisaje.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: